31 Agosto 2011

PROYECTOS, CONJUNTOS, BARRIOS Y CIUDADADES “CURANTO”

Si durante una conferencia sobre "The Death and Life of Great American Cities” de Jane Jacobs, ”Town Design” de Frederick Gibberd o “Town and Square” de Paul Zucker, apareciera un colega vestido de cosaco con zapatillas o de torero con sombrero de copa, me diría que ese colega no está vestido para la ocasión, no se inserta, no se integra. Sin embargo, sin llevar vestimenta extravagante, la comprensión que muchos arquitectos poseen de la integración, inserción o implantación urbanas está reprimida o simplemente no importa y son autores de proyectos o conjuntos “curanto”: un hoyo en el suelo que se rellena con lo que el bolsillo y las luces del desarrollista permiten y las edilicias- idílicas para algunos- autoridades permisivan. Como ejemplo, Santiago exhibe un magnífico caso de oportunidad desperdiciada: el Curantohattan con vista al canal de San Carlos, chupe de edificios que ilustra lo que la avaricia empresarial y la incultura de autoridades circunstanciales son capaces de ofrecer como ciudad, icono del neoliberalismo prostibulario del suelo y símbolo, para algunos fervorosos terminales del modelo, de la prosperidad económica de nuestro país. Me ha tocado conocer y aplicar disposiciones legales que norman la integración, inserción o implantación urbanas. Bastaría para evitar el desaguisado mencionado- mediando voluntad política- con husmear y masticar algunas prácticas extranjeras o mejor, recordar que los arquitectos tienen la formación, aunque muchas veces no los cojones, para ofrecer al promotor inculto ideas acerca de cómo obtener soluciones de mayor calidad y al mismo tiempo, cosa casi increíble, más rentables. Sin embargo, las cosas parecen estar orientándose en sentido contrario, es decir, a la far-west: depredar el territorio apetitoso de Santiago cueste lo que cueste, sherifes, mohicanos y ministros presbiterianos incluidos y sin permiso municipal, si el gobernador del Estado lo tolera. Puesto que fui formado para creer que la ciudad nos pertenece y concierne a todos y sin, por ahora, precisar sus detalles, cito el caso de la ciudad de Montreal cuya Oficina de Consulta Pública ( Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. ) está obligada a realizar audiencias públicas sobre todo proyecto de: - equipamiento colectivo o institucional, - grandes infraestructuras metropolitanas, - vivienda, comercio o industria, en el Centro o más de 25.000 m2, si al exterior, - construcción en un sector de valor histórico. Algunos de los elementos evaluados son: características del entorno urbano, trama vial, flujo vehicular, vegetación, vientos, asoleamiento, empalme con edificios contiguos, muros ciegos, retiros laterales, sobreconstrucciones, usos del primer piso, dispositivos para discapacitados, íconos corporativos, publicidad, tratamiento del espacio exterior, gestión de hojas muertas, amenidades para usuarios y ocupantes, áreas peatonales, mobiliario, patio inglés, fachadas, señalización, derechos adquiridos, mitigaciones, compensaciones, etc. ¿Demasiado pedir? Héctor R. Arroyo Llanos, arquitecto Montreal.22.07.2006



Inicia sesión para enviar comentarios