11 Mayo 2019

Territorios y desacatos

Columna de opinión de Yolanda Acevedo, publicada en Diario U. de Chile el 09.05.2019

Residentes de la comuna de Estación Central[1], “perjudicados por las faenas de un edificio en altura” se ven obligados a requerir un pronunciamiento de la Contraloría según columna de Patricio Herman, en la que da cuenta de la existencia del dictamen Nº 44959 del 28 de diciembre, de 2017, emitido por la Contraloría General de la República, el que concluye que todos los anteproyectos y permisos de edificación, 30 y 72, respectivamente, acogidos a la figura de agrupamiento continuo son contrarios a derecho.

Producto de tal situación, la Contraloría emitió el dictamen Nº 27.918 del 12 de noviembre de 2018, corroborando lo que ya había resuelto disponiendo la invalidación de los anteproyectos y permisos de edificación que tuvieran singularizado ese tipo de agrupamiento y exigiendo la apertura de un procedimiento disciplinario en contra de los funcionarios municipales. Todos sabíamos de los guetos verticales, afirma Alejandro Verdugo, quien presenta un resumen y una cronología de los hechos publicada en el medio digital El Desconcierto.

En definitiva como afirma Herman se vulneró el artículo 116º de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC).

Por otra parte, en marzo de 2018[2], por columna de este mismo Diario , conocimos la situación que afecta a residentes de la comuna de Ñuñoa, por resoluciones tanto de la SEREMI como del Alcalde invalidando el proyecto de edificación adyacente a un pasaje de la comuna, La Dirección de Obras Municipales (DOM) de Ñuñoa permitió el comienzo de las obras de un edificio en un pasaje de la comuna, desacatando resoluciones de la SEREMI y del propio Alcalde. En Octubre de 2016 la DOM otorga el permiso de edificación (PE280/2016) a un proyecto ingresado en Agosto de ese año, versión modificada de un anteproyecto ingresado en Mayo (ante el cual los vecinos habían presentado reclamo a la SEREMI de Vivienda y Urbanismo). El proyecto aprobado consiste en un edificio de 5 pisos con 38 viviendas en un pasaje de 8.4 m. Los vecinos envían estos nuevos antecedentes a la SEREMI, argumentando que el proyecto vulnera el artículo 18 del Plan Regulador Comunal (PRC) de Ñuñoa y tiene un estudio de sombra mal elaborado.

En Diciembre de 2016 la SEREMI pide antecedentes a la DOM, quien responde a mediados de Enero del 2017. El 08 de Febrero de 2017, la SEREMI informa a la DOM que el permiso de edificación está mal otorgado y que por lo tanto debe dejarlo sin efecto en un plazo de 15 días (ORD N°673). Transcurridas cinco semanas sin que la DOM procediera a cumplir la decisión técnica, los vecinos presentan reclamo de ilegalidad frente al Alcalde, quien – luego de varios intercambios y correcciones – termina acogiéndolo mediante el Decreto 1440 del 14 de Septiembre de 2017, ordenando a la DOM la nulidad del permiso de edificación (y de su anteproyecto) por estar mal otorgado. En síntesis, tanto el organismo normativo (SEREMI) como la autoridad Municipal decretaron que el permiso de edificación PE280/2016 para construir un edificio de 5 pisos en un pasaje de 8,4 m. de ancho estaba mal otorgado.

En lugar  de cumplir con lo dictaminado por las autoridades técnicas y administrativas, la DOM realiza entre Octubre de 2017 y Octubre de 2018 una serie de acciones orientadas a revertir la resolución original de la SEREMI  (ORD N°673), incluyendo el uso de dictámenes relativos a otras comunas para desacreditar el artículo 18 del PRC relativo a construcciones en pasajes de la comuna. Ante todas estas consultas la SEREMI responde que el permiso de edificación está mal otorgado y que debe anularse. En la respuesta final entregada el 31 de diciembre de 2018 (Ord. N°5879), la SEREMI señala que, si bien el nuevo estudio de sombras ingresado  está correctamente elaborado, la DOM debe atenerse a lo señalado por la División de Desarrollo Urbano en cuanto a que no se debe recibir modificaciones de un permiso mal otorgado y la inmobiliaria debería ingresar un nuevo proyecto (Ord. N°360).

Cabe señalar que esta respuesta final de la SEREMI fue entregada a los vecinos – a requerimiento reiterado de ellos – dos meses después, el 28 de Febrero de 2019, menos de una semana antes de la aparición de las grúas el día 6 de Marzo, lo que evidenció no sólo el desacato flagrante de la DOM a sus superiores técnicos (la SEREMI) y administrativo (el Alcalde) sino también una actuación alejada de las normas más elementales de la ética.



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